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Manuel Muñoz

Concertista y Profesor de Guitarra

La guitarra como instrumento acompañante
 

Artículo-Opinión

La guitarra es, por naturaleza, un instrumento solista. Basándonos en la historia, vemos que grandes compositores han escrito parra ella y que goza de una muy extensa literatura para guitarra sola.
Aunque no cabe duda de que la guitarra, por sus condiciones polifónicas, es capaz de interpretar todo tipo de repertorio, época y estilo como instrumento solista, no debemos olvidar que, precisamente por estas cualidades, es también un instrumento para música de cámara y de conjunto. Muchos de estos compositores vieron en ella su capacidad para interpretar en cámara y en conjunto, como una parte del mismo, como instrumento acompañante o ejerciendo la función de bajo continuo.
En el Renacimiento se escribía obras polifónicas con acompañamiento de guitarra o vihuela; en el barroco existen tratados de acompañamiento muy importantes para guitarra y formaciones en donde esta ejerce la función de bajo continuo; en el periodo clásico-romántico la guitarra se incluye en varias formaciones camerísticas con otros instrumentos, violín, flauta, cuarteto de cuerda, etc. Ya en el S. XX la guitarra goza de un repertorio muy amplio en este campo, con variedad y diversidad de instrumentos, además de su función de instrumento acompañante para la voz y en grupos musicales de diferentes y variados estilos.
Hoy en día existen grupos de cámara u orquestas formadas por guitarras y otros instrumentos, dando a conocer el repertorio compuesto para estas formaciones, pero ¿es la guitarra considerada igualmente como instrumento de acompañamiento y de conjunto en la música de concierto? Y ¿se valora el aprendizaje y la práctica de la música en grupo como una educación fundamental para la formación del guitarrista profesional y se prepara correctamente a los estudiantes para ello?


SITUACIÓN EN LA ENSEÑANZA

Tanto los profesionales como los estudiantes se encuentran con varios motivos que dificultan su desarrollo musical. Uno de ellos reside en las Instituciones que regulan y rigen las enseñanzas artísticas de nuestro país. Según el Real Decreto 389/92 de 15 de abril (BOE del 28-4-92), por la que se establecen los requisitos mínimos de los centros que imparten enseñanzas artísticas, en sus artículos 10, 13 y 16, que hacen referencia a las especialidades instrumentales que se imparten en los centros, no incluyen a la guitarra como instrumento obligatorio para ninguno de estos.
En la convocatoria de oposiciones de música publicada por el MEC (BOE del 12-12-98), para cubrir plazas vacantes, la guitarra, instrumento de una grandísima demanda, fue ignorada puesto que solo se ofertaron dos plazas, Almendralejo y Melilla, en todo el territorio MEC frente a las 48 ofertadas para la especialidad de violín, por ejemplo.
Mas recientemente, en la última convocatoria de oposiciones por parte de las Comunidades Autónomas (año 2002) se han ofertado plazas de guitarra para libre acceso solamente en tres de ellas: Andalucía (12), Madrid (1) y Murcia (1).
Los profesionales nos preguntamos que está pasando y el porqué de esta situación, puesto que resulta humillante e injusto que se ignore de esta manera a nuestro instrumento.
Según el antiguo plan de estudios, no se permitía que un titulado de guitarra pudiera ejercer como profesor de música de cámara en los Conservatorios de música de nuestro país, reservado para los especialistas de piano, violín y violonchelo. Por el contrario, en Europa cualquier especialista puede ejercer como profesor de música de cámara.
Tampoco, la Ley LOGSE, en su artículo 5 sobre especialidades instrumentales, contempla a la guitarra como instrumento acompañante, ya que como el piano podría ejercer esta función con otras muchas especialidades como flauta, violín, instrumentos de púa, etc.
Todas estas cuestiones dificultan el correcto funcionamiento en la enseñanza de nuestro instrumento puesto que desmotiva a los profesionales e impide la adecuada evolución de los estudiante restando sus oportunidades de dedicación al instrumento.
En la música cámara y de conjunto, hay que añadir otras dificultades que incrementan la problemática actual de la guitarra como instrumento de acompañamiento, como son la mala preparación que se ha venido ofreciendo en los conservatorios y escuelas de música y la ausencia de grupos de cámara y orquesta donde la guitarra pueda desarrollarse correctamente en este campo.
Si bien es cierto, que en este sentido y con la Reforma, la enseñanza en los conservatorios españoles ha mejorado abriendo sus puertas a que el alumno estudie y practique la música en grupo desde el principio, integrándose y adaptándose a un conjunto, acostumbrándose a escuchar otras voces o instrumentos y valorando y experimentando las posibilidades que ofrece esta faceta musical, con la antigua Reglamentación General de Conservatorios (RD2618/66) los estudiantes de guitarra carecían de una preparación sólida, puesto que realizaban dos únicos cursos de música de cámara, suficientes para la obtención del título superior de la especialidad, de forma superficial, sin profundizar demasiado en su correcto aprendizaje, limitándose a interpretar escasas obras con uno o dos instrumentos más.
Debido a esto el estudiante no llega a conocer todos los recursos musicales que la guitarra o frece como instrumento de acompañamiento, por lo que opta, generalmente, por la interpretación como solista. Al igual que otros instrumentos como el violín, la flauta, etc., La guitarra debe conocer y trabajar tanto la música para instrumento solista, como la música de cámara o de conjunto pues resulta imprescindible para la formación de todo músico experimentar esta última y en la que muchos de ellos encontrarán un futuro profesional.


LA GUITARRA Y EL PLECTRO
Aunque la literatura original compuesta para guitarra y otros instrumentos, es menos abundante que las otras especialidades (cuarteto de cuerda... ) es lo bastante amplia e importante como para estudiarla y tenerla en consideración dentro del mundo guitarrístico.
Hoy por hoy, el músico guitarrista tiene pocas opciones para dedicarse profesionalmente a la música de conjunto, en las distintas formaciones que el repertorio existente facilita. Éstas se amplían si unimos la guitarra con los instrumentos de plectro (bandurria y mandolina).
Con la implantación de la especialidad de púa, contemplada en los curriculos elemental, medio y superior de la LOGSE (Ley Orgánica 1/1990, de 3 de octubre, de Ordenación General del sistema Educativo) el estudiante de guitarra tiene la oportunidad de practicar en orquesta desde el principio de su educación musical, ya que la guitarra forma parte de la plantilla de instrumentos de la orquesta de plectro. Al igual que otros instrumentos no sinfónicos, como el saxofón, practican la música de conjunto en una banda o en una Big Band en el conservatorio, ahora la guitarra puede hacerlo en la orquesta de plectro cubriendo así, el vacío existente hasta ahora.
Pero, nos encontramos aquí con otro problema, ya que la enseñanza de los instrumentos de plectro en los centros elementales, profesionales de música, no es obligatoria (como ocurre con la guitarra), por lo que muy pocos de estos centros cuentan en su plantilla orgánica con dicha especialidad.
La bandurria y la guitarra, instrumentos puramente españoles, se compenetran perfectamente debido a sus análogas características tímbricas y sonoras. Éstos han convivido durante siglos en la música popular y, en la actualidad, debido a la existencia cada vez más numerosa de grupos formados por estos instrumentos, aparecen con mayor asiduidad dentro del panorama de la música culta.
En los conservatorios alemanes, la guitarra asiste permanentemente a la especialidad de mandolina, beneficiándose pedagógicamente como instrumento acompañante. Prueba de ello son la gran variedad de dúos profesionales que existen en el panorama musical europeo.
España cuenta con muchos y grandes solistas de guitarra, pero carecemos de guitarristas acompañantes, ya que nuestros conservatorios no ofrecen esta posibilidad de desarrollo.
Como se ha dicho anteriormente, la guitarra forma parte de la plantilla de la orquesta de plectro ya que, pues debido a su carácter polifónico, ejerce un papel fundamental como base armónica para este tipo de formaciones. En nuestro país, en la actualidad, pocas orquestas de plectro están formadas por profesionales, muchas de carácter aficionado repartidas por toda la geografía. Una de las mejores posibilidades que tienen los guitarristas de interpretar su instrumento en grupo, es la tradicional orquesta de plectro o pulso y púa. Por lo tanto, se hace necesario que nuestros centros de enseñanza asuman la responsabilidad de fomentar y potenciar a los estudiantes guitarristas tan descuidada en la historia de la formación guitarrística.
De esta manera veremos a la guitarra consolidada, no únicamente como instrumento solista, sino además, como instrumento acompañante y de conjunto.

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